CAPÍTULO EXTRA
Cuando el torrente sanguíneo se toma un descanso. Problemas circulatorios
Estaba trabajando y de repente he empezado a sentir como un motor de bombeo en mi pecho. ¿Qué es esto? ¿Son palpitaciones? No estoy nerviosa, tan solo tenía que hacer varias cosas a la vez, ¿será ansiedad? Ya es la tercera vez que me ocurre en esta semana. He notado que en mis ojos se notan más las venitas, y en mis piernas también. El miércoles pasado sentí como una especie de mareo y después vértigo. ¿Qué me está pasando? Fui a ver a mi médico y mencionó que puede ser hormonal. ¡Ahí fue cuando todo hizo clic! Decidí tomarme las cosas con calma, respirar profundo y recordar que mi cuerpo solo estaba pidiendo atención. ¡Me estreso y eso va a empeorar todo! Snif, snif… Respira, respira, inspiro en cuatro, suelto en ocho… Respira.
En esta transición, que trae desajustes hormonales, aumenta exponencialmente el riesgo de problemas cardiacos y de circulación (he dicho exponencialmente), y antes de comerte la cabeza por si lo vas a tener, «exponencialmente» es en el sentido de que puede aumentar tu predisposición a medida que van disminuyendo las hormonas como el estrógeno. Esto significa que el envejecimiento celular junto a los niveles reducidos de las hormonas contribuyen a incrementar estas anomalías previas que pueden o no estar diagnosticadas.
¿Es menopausia o envejecimiento?
Los estrógenos, especialmente el estradiol, juegan un papel crucial en la salud vascular y en la circulación sanguínea, particularmente durante la perimenopausia. El estradiol, que es la forma más activa y potente de los estrógenos en la edad fértil, regula varios aspectos de la función de los vasos sanguíneos, como el tono vascular y la elasticidad de las arterias, elementos fundamentales para mantener un flujo sanguíneo adecuado. Además, sus propiedades antioxidantes y su capacidad para reducir la inflamación crónica de bajo grado ayudan a proteger las paredes de los vasos sanguíneos del daño oxidativo y la inflamación, factores que contribuyen al deterioro circulatorio. Como ya hemos hablado en capítulo anteriores, este periodo de transición es mayoritariamente proinflamatorio.
Durante la edad fértil, el estradiol incrementa la resistencia de los vasos sanguíneos a la arterioesclerosis, ofreciendo una protección significativa al sistema cardiovascular. Su disminución incrementa el envejecimiento y sus consecuencias, como la degeneración cardiovascular, ósea y cerebral.
En contraste, a medida que se acerca la menopausia y los niveles de estradiol disminuyen, la estrona se convierte en el estrógeno predominante en el cuerpo. La estrona, aunque sigue teniendo algunas funciones similares, es menos potente que el estradiol y, por lo tanto, su capacidad para mantener la elasticidad arterial y proteger contra el daño oxidativo es más limitada. Esta transición de predominancia de estradiol a estrona contribuye a un mayor riesgo de arterioesclerosis y otros problemas circulatorios. Aunque debo aclarar que nuestro cuerpo puede transformar una cantidad menor de estrona en estradiol según las necesidades de nuestro organismo.
Pero la cosa no acaba ahí. Las mitocondrias, que son las «centrales energéticas» de las células, también se ven influenciadas por los estrógenos. Bajo la acción del estradiol, las mitocondrias de las células vasculares funcionan de manera más óptima ―a esto le sumamos que cuando estamos en la edad fértil somos más jóvenes―, produciendo la energía necesaria para mantener la flexibilidad y el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos.
Sin la influencia reguladora y más potente del estradiol, como ocurre durante la perimenopausia y menopausia, las mitocondrias pueden volverse menos eficientes, afectando la energía disponible para mantener la salud vascular. Esto contribuye al endurecimiento arterial y a otros problemas circulatorios relacionados con el envejecimiento.
¿Todo es culpa de las hormonas?
Más allá del papel que juegan las hormonas, existen otros factores que aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas e inflamación. Estos incluyen el estilo de vida inflamatorio, deficiencias de nutrientes esenciales, el envejecimiento, toxinas ambientales y propias, predisposición genética, hipertensión, niveles elevados de ácido úrico, consumo de tabaco, niveles altos de triglicéridos, sofocos, obesidad, inactividad física y diabetes.
Factores ambientales como los xenoestrógenos, que son estrógenos sintéticos provenientes de materiales o productos químicos presentes en cosméticos, utensilios de cocina, envases de tetrabrik, edulcorantes artificiales, pesticidas, entre otros, alteran los estrógenos naturales del cuerpo y promueven una mayor inflamación. Además, un exceso de metales pesados tóxicos y la reducción de la capacidad de nuestro organismo de eliminar toxinas así como la reducción de nuestras bacterias beneficiosas, también pueden contribuir a problemas cardiovasculares.
¿Hay otros condicionantes?
El estrés, la ira, el miedo, la depresión y la ansiedad —emociones características de la menopausia— junto con la falta de interacción social, son factores cruciales que no solo inhiben la producción de hormonas, sino que también agravan problemas cardiovasculares y neuroendocrinos.
Ante situaciones percibidas como estresantes, el cuerpo reacciona mediante la activación del sistema nervioso simpático, lo que aumenta la actividad cardiovascular, elevando la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca. Además, se produce una respuesta endocrina que incrementa la liberación de hormonas como la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol, así como otros compuestos como el colesterol y los triglicéridos. Como vimos en el capítulo del estrés, hormonas como el cortisol también roban pregnenolona, lo cual disminuye aún más los niveles de estrógenos y otras hormonas sexuales. Esta situación es tremendamente oxidativa. Este conjunto de reacciones fisiológicas puede contribuir significativamente al desarrollo de problemas graves de salud cardiovascular.
El manejo del estrés es un aspecto esencial, ya que la asimilación de nutrientes se facilita cuando estamos en un estado de calma o relajación, favoreciendo el proceso digestivo. En situaciones de tensión, la absorción de los alimentos se ve afectada, lo cual puede desencadenar disbiosis intestinal e inflamación. Además, el funcionamiento del hígado se ve comprometido, el páncreas reduce su actividad, la vesícula no segrega bilis adecuadamente y la movilidad intestinal disminuye.
Es fundamental conocer el tipo de bacterias presentes en el intestino y su comportamiento para prevenir numerosas enfermedades cardiovasculares. Un desequilibrio en la microbiota intestinal —la ultra mencionada disbiosis— puede provocar el sobrecrecimiento de bacterias proinflamatorias, empeorando tanto la digestión como los problemas cardíacos. La salud digestiva, tanto nuestra como la que realizan nuestras bacterias, y la absorción de nutrientes juegan un papel muy importante en la disminución o el aumento del riesgo de trombosis o cualquier otro problema cardiovascular.
La prevención es la mejor estrategia
Hasta hace poco, se atribuía principalmente el desarrollo de enfermedades cardíacas a un consumo elevado de grasas. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que la inflamación crónica de bajo grado tiene un impacto significativo en el endotelio, la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos, y se ha convertido en una de las principales causas de los problemas cardiovasculares. Esta inflamación puede perjudicar tanto la salud del corazón como la de los riñones. Además, los estrógenos tienen un papel importante en la salud cardiovascular, ya que disminuyen el tono vascular, favorecen la vasodilatación y tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a mejorar el perfil de lípidos.
En los casos de trombosis, se habla de un problema en la circulación sanguínea, como la hipercoagulabilidad o «sangre espesa», que no solo depende de los niveles de estrógenos y plaquetas, sino también de los glóbulos sanguíneos y de los líquidos absorbidos en el intestino delgado, los cuales nutren nuestras células. Esto es especialmente importante en mujeres que sufren estreñimiento, ya que los líquidos absorbidos pueden contener toxinas acumuladas debido al estancamiento, lo que afecta negativamente la hidratación tanto intracelular como extracelular. Este aspecto es crucial, sobre todo en aquellas personas que siguen dietas ricas en alimentos ultraprocesados, tienen una mala hidratación y una acumulación considerable de residuos en el intestino.
Músculos en acción
Nuestros músculos se consideran un órgano fundamental para liberar diversas hormonas femeninas, siempre que se mantengan activos mediante ejercicio. Un adecuado funcionamiento muscular contribuye a combatir la resistencia a la insulina, disminuyendo los niveles de glucosa en sangre. Además, mantener una masa muscular en proporciones saludables es beneficioso para el corazón, ya que libera hormonas que reducen la oxidación arterial, ayudando al equilibrio emocional y a una mayor sensación de bienestar.
Durante el ejercicio físico, se liberan sustancias como la irisina y las mioquinas, que ayudan a disminuir la oxidación arterial, protegiendo los vasos sanguíneos, y también contribuyen al equilibrio emocional y promueven una mayor sensación de bienestar. La irisina es una hormona proteica que se libera principalmente durante el ejercicio y está implicada en la transformación del tejido adiposo blanco en tejido adiposo marrón, lo cual mejora el metabolismo y el gasto energético.
La importancia de la alimentación
No solo es importante la cantidad de alimentos que consumimos, sino también qué tipo de alimentos elegimos. Consumir en exceso productos refinados, ricos en almidones y azúcares, provoca picos de glucosa en la sangre que derivan en niveles elevados de insulina, resistencia a esta, desequilibrios hormonales, estrés oxidativo y, como resultado, inflamación de bajo grado y problemas cardiovasculares.
Este tipo de dieta también puede influir en la salud bucal, que es crucial para la producción y biodisponibilidad del óxido nítrico (NO), un vasodilatador natural clave para la salud cardiovascular. El óxido nítrico mejora la flexibilidad de los vasos sanguíneos, regula la presión arterial y mejora la circulación. En la perimenopausia y menopausia, la disminución de estrógenos afecta la flora bacteriana de la boca, lo que puede llevar a problemas bucodentales como gingivitis, pérdida de esmalte y otras afecciones periodontales.
Las bacterias presentes en la lengua y la saliva juegan un papel esencial en la conversión de nitratos en nitritos, compuestos que se encuentran en alimentos como la remolacha y que, posteriormente, se transforman en óxido nítrico en el sistema digestivo. Mantener una salud bucodental adecuada es fundamental para asegurar esta producción de NO, especialmente cuando los niveles de estrógenos disminuyen y el cuerpo pierde parte de su capacidad natural de producir NO en el endotelio. Si la salud bucodental se ve afectada —situación que tiende a empeorar durante la menopausia— no solo disminuye la biodisponibilidad del óxido nítrico, sino que también se compromete la función cardiovascular y la salud del endotelio.
Incluir en la dieta alimentos ricos en nitratos como remolacha, ajo, vegetales de hoja verde, cacao, sandía y frutas cítricas puede ayudar a compensar la reducción de estrógenos y apoyar la función cardiovascular durante la perimenopausia.
Hablemos de grasas saludables
Las grasas saludables actúan como una reserva de energía esencial y forman parte de la estructura de las membranas celulares. También juegan un papel importante en la regulación de nuestras hormonas y en la protección de órganos vitales. Actualmente, la evidencia científica resalta la relevancia de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados en la función cerebral, la salud de las neuronas, la actividad celular y la salud cardiovascular. Estos ácidos grasos se encuentran en alimentos como los frutos secos crudos, el aguacate, las semillas y el aceite de oliva virgen extra.
En cuanto al colesterol endógeno, es importante destacar su papel fundamental en la producción de vitamina D. Y aunque el exceso de colesterol puede ser perjudicial, su deficiencia también lo es, especialmente al enfrentar procesos inflamatorios, ya que su carencia puede llevar a la neurodegeneración. Un desequilibrio en los niveles de colesterol también podría afectar la coenzima Q10 y la vitamina K2, contribuyendo a la calcificación arterial y al envejecimiento. Algunos estudios indican que las mujeres con niveles de colesterol superiores a 270 unidades presentan una menor tasa de mortalidad.
¿Cuál es la grasa verdaderamente peligrosa?
Las grasas trans son extremadamente perjudiciales para nuestra salud. Se encuentran en alimentos procesados, margarinas y aceites parcialmente hidrogenados
SENCILLO Y EFICAZ
En el plato, adopta la dieta recomendada en nuestro protocolo o crea tu propio plato con las recomendaciones que damos en el capítulo 24.
AE helicrisa italiana: tragar una gota diluida en un poco de aceite de oliva, por la mañana y por la noche, en curas de veinte días separadas por 10 días.
Máximo dos veces seguidas, y solo en caso de «emergencia», junto con un posible tratamiento prescrito por su médico (nunca en su lugar).
También te recomiendo:
Infusión de Hierbas Detox:
- Cardo mariano (planta): 50 g
- Alcachofa (hojas): 30 g
- Cúrcuma (rizoma): 30 g
- Menta (hojas): 30 g
- Romero (tallos de flores): 50 g
Modo de preparación: Filtrar y añadir a la infusión una vuelta de molinillo de pimienta. Beber una taza al día durante diez días, luego hacer una pausa de diez días antes de repetir el ciclo.
Suplementos recomendados:
Afortunadamente, existen diversos suplementos naturales que pueden ser de gran ayuda para mejorar la circulación y aliviar los síntomas asociados.
Suplementos Herbáceos
| Suplementos Herbáceos | Dosis recomendada/día | Beneficios |
|---|---|---|
| Fitoestrógenos | Consulta capÍtulo 13 | Tienen un efecto cardioprotector y ayudan a regular los niveles hormonales. |
| Policosanoles | 25 mg en la cena, alternando 1 de cada 2 meses con levadura de arroz rojo | Actúan como las estatinas. |
| Omega 3 | 3 cápsulas de 500 mg en las comidas durante 6 meses | Efectos positivos rápidos en la relación HDL/LDL. |
| Centella asiática (Gotu Kola) | 300 a 600 mg de extracto estandarizado, 1 a 2 veces al día | Mejora la elasticidad de los vasos sanguíneos, reduce la inflamación, fortalece las paredes venosas y disminuye la hinchazón. |
| Rutina | 500 mg al día, junto con alimentos o suplementos que contengan vitamina C | Fortalece los capilares sanguíneos, es antioxidante, mejora la circulación y reduce la inflamación. |
| Codonopsis | 9-15 g diarios | Estimula la digestión y la circulación sanguínea, revitalizando el sistema completo. |
| Ginseng | 1-2 g diarios | Estimula la digestión y circulación de la sangre. Mejora la asimilación de nutrientes y revitaliza el sistema, esencial para equilibrar la energía durante la menopausia. |
| Ligusticum | 6-12 g diarios | Utilizado para mejorar la circulación sanguínea y la digestión, lo cual ayuda a revitalizar el cuerpo en la menopausia. |
| Diosmina | 500 mg dos veces al día, durante 2 meses | Propiedades venotónicas que fortalecen y tonifican las venas, mejoran el flujo sanguíneo, reducen la hinchazón y alivian los síntomas de la insuficiencia venosa. |
| Corteza de pino (Pycnogenol) | 100 mg al día | Contiene antioxidantes y proantocianidinas que mejoran la función de los vasos sanguíneos, reducen la inflamación y fortalecen el colágeno esencial para la salud vascular. |
| Hesperidina | 450 mg al día, combinada con 900 mg de diosmina | Flavonoide con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que mejora la circulación y alivia síntomas de insuficiencia venosa; junto a la diosmina muestra mayor eficacia. |
| Ruscus aculeatus (Escoba de carnicero) | 75 a 150 mg de extracto estandarizado, dos veces al día | Fortalece las venas, mejora la circulación sanguínea, reduce la hinchazón y alivia la sensación de pesadez en las piernas. |
| Castaño de Indias | 300 mg de extracto estandarizado al 20% de escina, dos veces al día | Fortalece las venas, reduce la hinchazón y alivia los síntomas de la insuficiencia venosa. |
| Nattoquinasa | 100 mg al día, en ayunas | Enzima anticoagulante y fibrinolítica que ayuda a prevenir y disolver coágulos sanguíneos, reduce la viscosidad de la sangre y promueve un flujo sanguíneo fluido. |
Suplemento de vitaminas o minerales
| Suplemento de vitaminas o minerales | Dosis recomendada/día | Beneficios |
| Antioxidantes (Complejo: selenio, vitaminas A, C, E, ácido alfalipoico, Coenzima Q10, polifenoles…) | 1 comprimido al día durante 6 meses | protegE contra la oxidación arterial. |
| Vitaminas B (B12 y B9) | Dosis diaria según requerimiento (común en multivitamínicos) | Mejora la función cardiovascular, regula la presión arterial y contribuye a la producción de energía. |
| Vitamina E | Antioxidante que previene el daño oxidativo en los vasos sanguíneos, tiene propiedades antiinflamatorias que mejoran la salud vascular. | Alimentos como frutos secos, semillas y aceites vegetales. |
| Vitamina C | 500-1000 mg/día | Apoya la salud del endotelio vascular, previene la inflamación y protege las arterias de daños. |
| CoQ10 (Coenzima Q10) | 30-200 mg/día | Mejora la energía celular y protege el corazón. |
| Cromo | 100 µg durante 6 meses | Disminuye LDL y triglicéridos, aumenta HDL (colesterol bueno). |
| Magnesio | 300-400 mg/día | Mejora la función cardiovascular, ayuda en la relajación muscular y regula la presión arterial. |
| Selenio | 55-200 µg/día | Potente antioxidante que protege contra el daño celular y mejora la función cardiovascular. |
| Cobre | 2 mg/día | Esencial para la formación de glóbulos rojos y la salud de las arterias; se encuentra en alimentos como nueces y semillas. |
| Calcio | 1000-1200 mg/día, acompañado de vitamina D | Esencial para la salud ósea y muscular; su correcta absorción y balance previene la calcificación arterial. |
Consejos para la prevención
- Sal de mesa refinada. Durante el proceso de refinamiento, la sal se somete a temperaturas superiores a 600 ∞C, lo que altera sus propiedades y le añade aditivos tóxicos. Se recomienda el uso de sal celta, sal marina o sales integrales en dosis adecuadas. La restricción excesiva de sal puede reducir la producción de ácido gástrico y provocar disbiosis intestinal.
- Equilibra tus hormonas. Una de las claves es aportar estrógenos en tu alimentación procedente de las plantas, llamados fitoestrógenos. Encuentra cuáles son las mejores para tu organismo. Una buena fuente de fitoestrógenos puede ser el trébol rojo, aunque hay muchos otros. Tienen un efecto cardioprotector y ayudan a regular los niveles hormonales (ver capítulo 15).
- Cuidado con las toxinas. Una de las consecuencias de tener problemas de circulación son los posibles trombos, la sangre espesa o hipercoagulabilidad. Esto no solo depende de los estrógenos, sino también de los glóbulos sanguíneos y del líquido que se absorbe en el intestino delgado y nutre nuestras células. Por eso es muy importante tratar el estreñimiento si lo hubiera y los problemas de desintoxicación, que no son bien cumplidos por el hígado. Es muy importante recalcar que una buena alimentación, buena hidratación, y una buena eliminación de toxinas son la base para una buena circulación.
- Dieta recomendada. Es ideal alternar entre diferentes estilos de alimentación: algunos días seguir la dieta mediterránea, otros optar por la paleo o la vegetariana, siempre garantizando una ingesta adecuada de proteínas y fibra.
- Cuidar el hígado. Mantener el hígado saludable es esencial para reducir la inflamación y eliminar toxinas. La dieta es, sin duda, el «tratamiento» más importante en cualquier enfermedad metabólica, ya sea en prevención o en el tratamiento (aunque en este último caso, no siempre es suficiente).
Recomendaciones específicas:
- La vida antiinflamatoria, por favor. Estudios muestran cómo la inflamación crónica de bajo grado repercute en la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos, endotelio, y esta inflamación puede ser una de las causas de tus problemas de circulación. Mejorar esto va a tener buenas consecuencias.
- Prefiera el aceite de oliva, aguacate, grasa de animales de pasto criados en libertad o ghee para la cocción. Los aceites de colza, nuez y lino, o vegetales, solo deben utilizarse como condimento.
- Disminuya el consumo de azúcares con alto índice glucémico: azúcar, zumos de frutas, refrescos, así como pasta, pan, sal y grasas saturadas (carnes grasas, embutidos, productos lácteos).
- Cuida tu microbiota. La microbiota intestinal desempeña un papel clave en la regulación del sistema inmunológico y la respuesta inflamatoria. Se ha observado que la disbiosis o desequilibrio en la microbiota intestinal puede contribuir a un estado inflamatorio crónico, que a su vez podría desempeñar un papel en el desarrollo y la progresión de la insuficiencia venosa.
- Aumente el consumo de verduras crudas, cocidas, legumbres, frutas, pequeños peces salvajes de mares fríos, mariscos y cereales integrales.
- Incorpore semillas (almendras, avellanas, nueces pecanas) y/o esparza un poco cada día en ensaladas o cereales de la mañana.
- Consuma espárragos, ricos en lipasa (una enzima especial que ayuda a descomponer las grasas).
- Beba suficiente agua todos los días, alternando con infusiones y té verde.
- Controle sus triglicéridos. Estos dependen principalmente del consumo de azúcares, carbohidratos, alcohol y del peso corporal.
- Practique ejercicio regularmente. Caminar, nadar, hacer ciclismo, entrenamiento cardiovascular, fitness… lo que más le guste. Lo importante es moverse y esforzarse. La actividad física ayuda al cuerpo a regular las grasas, ya sean incrustadas (como el sobrepeso o la celulitis) o las que circulan en la sangre (colesterol, triglicéridos).
Todo esto debe ir acompañado de una buena gestión del estrés, ejercicios de respiración, actividad física tanto de fuerza como aeróbica, una dieta equilibrada, un peso saludable, prácticas de calma y meditar, evitar el tabaco y el exceso de alcohol, tener contacto con la naturaleza, respetar los ciclos de sueño y practicar la gratitud.
EN RESUMEN
Los problemas circulatorios que aparecen durante la menopausia no tienen su origen exclusivamente en el cambio hormonal, sino que están relacionados con condiciones previas como inflamación crónica, oxidación, carga genética y hábitos de vida mantenidos a lo largo del tiempo. A medida que disminuyen los niveles de estradiol, el cuerpo enfrenta retos significativos: desde la pérdida de protección antioxidante y antiinflamatoria hasta cambios en la salud vascular, metabólica y mitocondrial. Estas debilidades o desequilibrios preexistentes se agravan durante la transición del climaterio debido a la disminución hormonal y al envejecimiento.
La menopausia actúa como un «espejo» que hace visibles estas condiciones, ya que el cuerpo atraviesa un proceso de adaptación en el que el sistema cardiovascular, metabólico y emocional se vuelven más vulnerables. Por ello, no se trata solo de gestionar las hormonas, sino de abordar de manera integral todos los factores que contribuyen a estos desajustes, enfocándonos en la prevención y en cambios que favorezcan la salud antes, durante y después de esta etapa.
La buena noticia es que muchas de estas consecuencias pueden mitigarse. Una alimentación equilibrada, rica en grasas saludables y alimentos ricos en nitratos, junto con un enfoque en la salud bucodental y la práctica regular de ejercicio, no solo mejora la salud física, sino también el bienestar emocional. Además, conocer el equilibrio de nuestra microbiota intestinal y gestionar el estrés son herramientas clave para mantenernos saludables durante esta etapa de transición.
