Uno recoge lo que siembra porque la propia palabra semilla invita a origen, a principio de todo, a principio de vida.

Desde que descubrimos que se pueden cultivar hasta nuestros días las santas semillas cambiaron nuestra historia. Con su agricultura dejamos de ser nómades y desarrollamos la vida tal y como la conocemos hoy.

Gracias a que hoy hemos recuperado la moda de consumirlas nos mejoran nuestra salud por dentro y por fuera ayudándonos a mantener una dieta equilibrada y variada. Es decir, una acción básica para mantenernos sanos. Ya sea en grano, como cereales o molidas son fáciles de incorporar a tu día a día.

Existen muchos tipos de semillas hoy en día con muchas bondades y muy diferentes formas de consumirlas. Alegran los desayunos, forman parte de las comidas como un buen acompañamiento de ensaladas y  hasta las salsas, hasta sus harinas conquistan los recetarios y desde luego esta nueva tendencia invade las cartas de menú de restaurantes.

Su contenido en nutrientes se ha convertido en un alimento básico para suplemental nuestra dieta y tu cuerpo lo agradece.

Estas son las más conocidas y unas de las que más beneficios nos aportan:

El Lino:

Sus semillas nos ayudan con la digestión y son grandes aliadas de tu piel gracias a su cantidad en Omega 3 (perfectas para nivelar el colesterol y para el corazón). Su contenido en vitamina E destaca por su gran poder antioxidante y contienen también múltiples minerales como: calcio, hierro, potasio y magnesio.

Fortalecen cabello y uñas y proporcionan un extra de vitalidad y energía.

Favorecen el tránsito intestinal. Nos ayudan a aumentar la flora beneficiosa y nos aportan fibra soluble a nuestra alimentación. Además de cuidar nuestro intestino nos aportan lignina, un tipo de fibra que es convertida por la flora intestinal en una sustancia que nivela los estrógenos.

Gracias a sus mucilagos son un buen remedio para problemas intestinales y pectorales. Si las consumes enteras, calman la irritación del tracto digestivo absorbiendo los fluidos y la inflamación. Si las partes o las mueles, proporcionan más ácidos grasos esenciales. Otra opción es tomarlas en tisana y de esta manera beneficia al tracto urinario.

Existe una receta antigua portuguesa para tratar las heridas: aceite de linaza mezclándolo con vino rojo.

Cómo tomarlas:

Es importante ponerlas en remojo 8 horas antes de consumirlas para evitar sus antinutrientes, puedes ponerlas en remojo con leche vegetal o zumo y eliminar el líquido sobrante.

En cambio, si vas a cocinar las semillas de lino se digieren mejor si las trituramos pero ten mucho cuidado con su aceite, porque se oxida fácilmente. Debe consumirse lo antes posible y su temperatura de cocción no debe ser alta. 

Es aconsejable acompañarlas de una dieta rica en vitaminas y en oligoelementos para poder asimilar mejor sus nutrientes.

Sésamo blanco

 El sésamo es el símbolo de inmortalidad en el hinduismo. Purifica y revitaliza todo el cuerpo.

Ayuda mantener el corazón sano y rico en Fitoestéroles, estos compuestos obstaculizan la absorción del colesterol gracias a los ácidos grasos insaturados -omegas- que contiene. Cura la presión arterial alta,  disminuye los niveles de sodio y aumentan los niveles de potasio en sangre y nos aporta magnesio, un nutriente clave . Aumenta el efecto protector de la vitamina E este antioxidante  y es muy importante en casos con el cáncer y cardiopatías. Gracias a esto nos ayuda a combatir los radicales libres y a retrasar el envejecimiento.

Ricas en proteínas, constituye casi el 20 por ciento de la semilla .

Muy útil  para prevenir el Alzheimer. 

Es uno de los alimentos que más metionina contiene y una alta cantidad de CALCIO. Una sola cucharada sopera de sésamo integral molido / triturado o tahín aporta la misma cantidad de CALCIO que un vaso de leche. Este mineral sirve para evitar la pérdida de tejido óseo y la osteoporosis. Además contiene una buena dosis de zinc, fósforo, hierro y magnesio. Su  gran contenido en fibra  estimula el proceso de digestión evitando la pesadez estomacal

Son ricas en vitamina B, indispensable para la síntesis de endorfinas -las hormonas de la felicidad- y también son esenciales para la buena salud de la piel y de los tejidos. El alto contenido de zinc ayuda a producir colágeno, dando a la piel más elasticidad mejorando también la salud del cabello y los tejidos dañados. El consumo regular puede reducir padecer el cáncer de piel.

Entre la grasa del sésamo se encuentra en la lecitina; este fosfolípido desempeña un papel importante en nuestro organismo y es un componente esencial para recostruir el tejido nervioso, también se encuentra en la sangre, en el semen y la bilis. Inclusive interviene la funciones de las glándulas sexuales. Mejora el deseo sexual.

Al poseer fibra, mejora la digestión y disminuye el estreñimiento. Puede ser genial para regular la función del intestino y conseguir regularidad en el aparato digestivo. 

Se ha demostrado que ayuda a prevenir la diabetes, y también puede mejorar la glucosa en plasma en las personas diabéticas. Bajan el nivel de azúcar en sangre.

Las semillas de sésamo contienen compuestos anticancerigenos, incluyendo el ácido fítico, magnesio y fitoerosoles que fortalen el sistema inmunológico

 Ayuda a disminuir la ansiedad, y gracias a su contenido en tiamina y triptófano,  reduce el dolor, favorece un mejor estado de ánimo y a conciliar el sueño. Protege de los daños por radiación al ADN

En China se usa para reforzar el hígado y los riñones.Y se recetan para mareos, zumbidos de los oídos y visión borrosa en caso de ser causada por anemia

Otra característica de estas semillas es que tienen la capacidad de estimular la producción de leche materna.

 También ayuda a calmar los vértigos y los dolores de cabeza gracias a las propiedades antiinflamatorias y analgésicas que posee.

Pero por si fuera poco, estas semillas también nos ayudan a mejorar la capacidad intelectual y además a aguantar mejor los grandes esfuerzos físicos.

Cómo tomarlas: Puedes tomarlas con casi todo, incorporadas en una crema de verduras o como acompañamiento de cualquier plato exceptuando los que son de alto contenido en hierro.

Este tipo de semillas no se conservan largo tiempo de modo que si las tienes hace muchos meses,  comprueba si se han puesto rancias.

Sésamo negro

Las semillas de sésamo negro contienen propiedades nutricionales superiores que las del sésamo blanco, pero además nos aportan altos niveles de antioxidantes. Su indicaciones prácticamente son las mismas pero como contiene cantidades superiores de las mismas, potencia su rendimiento.

Son particularmente ricas en hierro y son muy recomendables para las personas con anemia ferropénica y debilidad,  sobre todo para las mujeres en período de gestación o lactancia.

Reducen el colesterol aun mejor que el sésamo blanco, ya que contiene fitoesteroles que bloquean la producción de colesterol y las semillas de sésamo negro son especialmente ricas en fitoesteroles.

Gracias a que propicia una mejor oxigenación del cerebro, el sésamo negro ayuda a mejorar la salud del sistema circulatorio logrando una prevención contra la arterioesclerosis.

Su significativo aporte proteico en la dieta es necesario complementarlo con cereales y leguminosas para crear una proteína de alta calidad gracias a sus aminoácidos esenciales.

Estas semillas tiene un aporte mayor de fibra que las blancas, ayuda a mejorar los procesos digestivos.

Contienen mayores cantidades de vitaminas como la vitamina A, vitamina D, E y K además de las que pertenecen al grupo “complejo B”, sumamente necesarias para mejorar la salud de la piel, ojos, cabello y en general todo el organismo.

Cómo tomarlas: como condimento para ensaladas, pastas, verduras o frutas, sopas, salsas e incluso consumirlas con el pan o en las galletas. Otra opción es hacer tahina o tahine, muy fácil de preparar y nos permite aumentar el consumo de esta maravillosa semilla.

Se recomienda consumir 2 cucharadas de semillas de sésamo al día.

Amapola

Ya los antiguos griegos y romanos la consumían en ensaladas. Según la mitología, el dios Morfeo tocaba con una amapola aquellos a los que quería adormecer.

SEDANTE como la LECHUGA, se recomendaba ingerirla a diario en las abadías para frenar el deseo sexual, especialmente la variedad silvestre. Al igual que el lúpulo, se utiliza tradicionalmente para inducir a la relajación y al sueño.

Es rica en vitaminas A y C, tiene un elevado contenido de hierro, muy buen fuente de fibra y calcio y tiene gran poder antioxidante. Solo una cucharada de estas semillas posee el 25% de la dosis diaria de calcio recomendada.

Su característica principal es que  es ligeramente analgésico y sedante. Puede usarse para tratar el insomnio e Irritabilidad general -especialmente la tos.

Los efectos de los alcaloides de la amapola son similares a los de la morfina, pero se hayan exentos de su toxicidad. De efecto sedante y somnífero resulta útil para eliminar la angustia o la ansiedad.

Especialmente indicada para vencer la tos pertinaz, además provoca en grandes cantidades sudoración abundante, muy conveniente estado de gripe.

Cómo tomarlas: procura consumirlas crudas para acompañar cualquier alimento tanto salado como dulce.

Avena

Su éxito radica en sus innumerables beneficios: gracias a su consumo se reducen los niveles de colesterol, el azúcar en sangre, la presión arterial, mejora la salud intestinal y regula el apetito y la acumulación de líquido en el cuerpo -actúa de diurético natural-. Contiene una alta cantidad de selenio, un gran antioxidante.

El salvado de avena es rico en silicio y vitaminas. Tiene efecto sedante sobre el sistema nervioso. Reduce el colesterol sanguíneo y gracias a su fibra soluble tiene una opción de absorber los ácidos biliares que hay en el intestino, promoviendo su eliminación y renovación.

Su fibra ayuda a bajar los niveles de colesterol. Aumenta el vigor, es antidepresiva y ayuda al sistema nervioso sobresaltado. También nos ayuda a mitigar el dolor neurológico crónico e insomnio. Muy utilizada en belleza por sus propiedades regenerativas y emolientes.

Entre sus nutrientes encontramos el yodo, que ayuda a hacer funcionar correctamente la tiroides.

Cómo tomarlas:

Los cereales como la avena se benefician si los pones en remojo, -normalmente están previamente cocinados al vapor para poder descacarillarlos- contienen ácido fítico, así que es una buena medida remojarlos. Al agua del remojo le agregamos 1 cucharada de granos de centeno recién molidos o una cucharada de vinagre de manzana, esta técnica nos ayuda a eliminar sus antinutrientes y de esta manera les quitamos tóxicos y los hacemos mas digeribles. El tiempo de remojo es de 8 horas.

Puedes incluirla en el muesli o en barritas, en copos de avena, mezclada en batido o yogur, en ensaladas, sopas…

Nota: según la FACE la avena contiene gluten

Girasol

Es uno de los principales alimentos ricos en yodo y omega 3. Este contenido  en ácidos grasos insaturados  ayudan a rebajar los niveles de colesterol alto y los triglicéridos. Además sus semillas son ricas en antioxidantes, por lo que ayudan a prevenir la aparición del cáncer a la vez contra el envejecimiento. Ricas en vitamina E -148% de la recomendación diaria.-, calcio, fósforo contribuyen a una buena salud cardiovascular. También son muy ricas en vitaminas  A y B, Magnesio, zinc, Hierro y Selenio -100% de la recomendación diaria-.

Su consumo es muy indicado en arterioesclerosis, diabetes, enfermedades del hígado y ciertas infecciones de la piel.

Ayuda a mejorar la motilidad intestinal.

Podemos encontrar cisteína en semillas de girasol. Este aminoácido actúa como antioxidante. Protege al organismo contra el daño por radiación. Desintoxica tanto el hígado como el cerebro. Promueve la recuperación de cirugía o quemaduras. Ayuda a quemar la grasa. Participa en la formación de músculos.

Cómo tomarlas: Semilla de girasol 2-4 horas en remojo antes de consumirlas

Chía

Ricas en calcio, hierro y fuentes naturales de ácidos grasos omega 3 y omega 6, tienen un alto contenido en fibra y un gran efecto saciante, lo que las hace imprescindibles en muchas dietas de adelgazamiento. Además son excelentes aliadas para la piel porque ayudan a eliminar toxinas, a regenerar los tejidos y a evitar su envejecimiento prematuro. Son ideales para mantenerte hidratada además de ayudarte a perder peso

Algunos estudios muestran que su consumo ayuda al nivel de azúcar en la sangre, y a mejorar los niveles de energía.

Son una fuente excelente de fibra y de proteína de muy buena calidad.

Asimismo, son ricas en calcio, fósforo y magnesio, minerales esenciales para el correcto desarrollo y mantenimiento de los huesos.

Si eres una persona hipertensa, tomar semillas de chía también te ayudará a regular los niveles de tensión.

Por su capacidad de reducir los niveles de azúcar en sangre, es muy buena para tomarla junto con dulces.

Aporta 5 veces más calcio que la leche –es una fuente importante de proteínas y fibra.

No contiene gluten.

Cómo tomarlas:

Puedes tomarlas en el desayuno, en ensaladas. Estas semillas tienen multitud de usos en las recetas por sus propiedades gelatinosas. Funcionan bien como espesante para los postres, jaleas y mermeladas. Esto sucede porque cuando se mezclan con líquido, las semillas forman una textura gelatinosa.

 SIN TRITURAR y dejadas en liquido, como puede ser leche vegetal, durante toda la noche, triplicarán su volumen gracias a la fibra que contienen y eliminas parte de sus antinutrientes.

 TRITURADAS en un molinillo o con un robot de cocina después dejarlas en remojo 2-3h en liquido igual que sin triturar, no aumentarán tanto como enteras.

Se han convertido, sin duda, en la tendencia del momento.

Cáñamo

Muy buena fuente de omegas 3 y 6. tiene el balance perfecto de 3:1 de Ácidos Grasos Esenciales Omega 6 a Omega 3.

Estas semillas son buenas para mejorar el funcionamiento del aparato digestivo y activar nuestro metabolismo.

La semilla de cáñamo contiene más del 25% en proteínas completas que son altamente digestivas gracias a su forma de globulina, como edestina y albúmina. Su alto contenido en edestina y ácidos grasos esenciales ayudan a fortalecer el sistema inmune contra la invasión de bacterias, virus y toxinas. Una de las funciones del cáñamo es su efecto desintoxicador sobre el  hígado quemando grasas.

Analgésico con mínimos efectos secundarios. Disminuye la hiperactividad neurológica y el espasmo muscular. Es eficaz en el tratamiento de glaucoma, porque disminuye la presión Intraocular. Baja la tensión sanguínea. Alivia y las manos y el dolor menstrual.

La proteína de Cáñamo es de calidad excepcional porque contiene todos los aminoácidos esenciales y aminoácidos no esenciales en cantidades, siendo proteína completa para nuestra nutrición-como carne, leche o huevos-.

La gran cantidad que nos aporta de arginina e histidina es muy importantes durante el crecimiento infantil. También contiene metionina y cisteína indispensables para la adecuada formación de las enzimas.

  Los aminoácidos de cadena ramificada abundantes en las semillas de cañamo se emplean frecuentemente en los tratamientos de los pacientes que han sufrido quemaduras y son indispensables para desarrollar una masa muscular.

Cómo tomarlas: suelen tomarse en crudo. Pueden incluirse en el desayuno o incorporarlas a ensaladas, tortillas o sopas.